Nunca al fallo
Es una regla escrita, no una costumbre. Siempre paras con margen. Es la diferencia entre entrenar mucho tiempo y lesionarte pronto.
Una semana de cada cuatro es suave
La cuarta es de descarga, con menos volumen a propósito. No es que ese día el entrenador tenga el día flojo: va escrito desde el principio.
El ejercicio cambia cada semana
No repites lo mismo un mes seguido. Cambia la variante y sube la dificultad poco a poco, así que el cuerpo no se acomoda y tú no te aburres.
Cada día toca algo distinto
Lunes, martes, miércoles y jueves trabajan patrones diferentes. Si vienes varios días seguidos no repites, y por eso puedes venir varios días seguidos.
Siempre se calienta y siempre se cierra
Nunca empiezas en frío ni te vas del tirón. Cada clase abre con calentamiento y acaba con respiración y liberación lumbar, todos los días.
Lo nuevo no llega en el peor momento
Un ejercicio difícil nunca aparece por primera vez en la semana más dura. Se ha tocado antes, cuando había margen para aprenderlo.